Reflexión Vicenciana

INTRODUCCIÓN:

San Vicente de Paúl nunca escribió un libro sobre sus enseñazas espirituales.  Pero encontramos la voz viva del Santo en sus cartas y en las reuniones en que todavía instruye a sus seguidores para la misión de servicio a los pobres.

 

Las dos fuentes fundamentales de sus enseñanzas son el EVANGELIO y la VIDA.  Deseaba que sus seguidores pusieran el todo del Evangelio en el todo de sus vidas, y nunca se fatigó en profundizar las dos cosas, con toda la fe que Dios había puesto en su corazón.  Por eso es que todo lo que San Vicente nos dice tiene la simpleza de nuestras vidas cotidianas y la fuerza penetrante de la Palabra de Dios.

 

Las Reflexiones Semanales Vicentinas, por lo tanto, son ofrecidas a todos los que se esfuerzan a servir al pobre en el espíritu de San Vicente.  Las oraciones y reflexiones están basadas en el Evangelio Dominical del Calendario Litúrgico, como también en los días de fiesta de algunos de los Santos y Beatos de la Familia Vicentina.  Cada reflexión ofrece un tiempo de oración, silencio y discusión para que nuestra vida diaria, como la de Vicente, pueda llegar a ser penetrada con la fuerza de la Palabra de Dios.

 

FIESTA DEL BEATO FEDERICO OZANAM
9 de Septiembre


Evangelio: (San Lucas 10: 25-37)

“¿Y quién es mi prójimo?” Jesús contestó:  “Bajaba un hombre por el camino de Jerusalén a Jericó y cayó en manos de unos bandidos, que lo despojaron hasta de sus ropas, lo golpearon y se marcharon dejándolo medio muerto.  Por casualidad bajaba por ese camino un sacerdote; lo vio, tomó el otro lado y siguió.  Lo mismo hizo un levita que llegó a ese lugar:  lo vio, tomó el otro lado y pasó de largo.  Un samaritano también pasó por aquel camino y lo vio; pero éste se compadeció de él.  Se acercó, curó sus heridas con aceite y vino y se las vendó; después lo montó sobre el animal que traía, lo condujo a una posada y se encargó de cuidarlo.  Al día siguiente sacó dos monedas y se las dio al posadero diciéndole:  “Cuídalo, y si gastas más, yo te lo pagaré a mi vuelta.”  ¿Cuál de estos tres fue el prójimo del hombre que cayó en manos de los salteadores?”  El maestro de la Ley contestó:  El que se mostró compasivo con él.”  Y Jesús le dijo:  “Vete y haz tú lo mismo.”

Reflexión:
Federico escuchó el llamado de Jesús - a ser misericordioso.  Vió las obras de clemencia como llamados a acción.  Creía que si genuinamente quería servir al pobre y otros, tenía que dirigir sus obras de misericordia hacia al mejoramiento moral y espiritual de individuos, no solo en el alivio de aflicción física.

Meditación Vicentina:
En la ceremonia de la Beatificación de Federico Ozanam, el 22 de Agosto de 1997, el Papa Juan Pablo II, le dijo al mundo:  “Federico observó la real situación del pobre y busco hacer más y más efectivo en ayudarles en su desarrollo humano.  Entendía que la caridad debía dirigir los esfuerzos de justicia...que la caridad y la justicia van juntos.  Federico tenía una clara valentía de buscar el frente de batalla en el compromiso social y político en tiempos difíciles en la vida de su país. Memorial de la Beatificación de Federico Ozanam

Discusión: (Compartan ideas sobre estas lecturas después de un momento de silencio)
¿Cómo estás viviendo el espíritu de Federico en “justicia y caridad?”

Oración de Clausura: Letanía en Honor del Beato Federico Ozanam.

Federico Ozanam, defensor de la fe, ruega por nosotros.
Federico Ozanam, promotor de esperanza, ruega por nosotros.
Federico Ozanam, apóstol de caridad, ruega por nosotros.
Federico Ozanam, esposo y padre ejemplar, ruega por nosotros.
Federico Ozanam, amante de la pobreza y de los pobres, ruega por nosotros.
Federico Ozanam, abogado por la dignidad del ser humano, ruega por nosotros.
Federico Ozanam, sirviente de la verdad, ruega por nosotros.
Federico Ozanam, modelo de maestros y profesores Católicos, ruega por nosotros.
Federico Ozanam, discípulo de San Vicente de Paúl, ruega por nosotros.
Federico Ozanam, fiel hijo de la Iglesia, ruega por nosotros. ¡Amén!